noviembre 11, 2008

No te escuché partir...

De tu beso…
Hoy sólo queda el más solemne pensamiento
Y la duda que me arrastra a tu recuerdo
Pues de ti, sólo sombra, olor a viento…

De lo nuestro…
No me queda más que éste sentimiento.
Sólo un cruel vacío y arrepentimiento
Sólo tu figura aquí en mi lecho…

Amor incierto…
Que me dejas un suspiro y un recuerdo
Que has llamado a la nostalgia, mi tormento
Que me diste una sonrisa y un lamento.

Y llorar…
No encontré rastro de ti a mi despertar
Mi dolor…
Se marchita cual suspiro de tu amor
Mi vivir…
Se ha tornado en agonía en mi sufrir,
Sólo vuelves en mis sueños junto a mí.
Esta vez me arrepiento por dormir
Amor mío, yo no te escuché partir…

7 pretextos, una razón.

Hay 7 pretextos y una razón para no despertarte al marcharme.

[La primera]
No quiero ser convencido de volver. Siempre cedo.
(Lo sabes y aprovechas; aún te amo)

[Segunda]
Tu chantaje. Demasiado largo.
(Tendré prisa por salir y no querré escucharte más)

[Tercera]
El desayuno. No quiero cocinar.
(¡Eres tan egoísta que me pedirías “un último favor”!)

[Cuarta]
El perro. No compré ayer la comida.
(De algo más me libraré. La responsabilidad debió ser de ambos)

[Quinta]
Hará frío. Y no querré que te resfríes.
(Lo sabes, aún me importas)

[Sexta]
Mi llanto. No querré me mires así.
(Porque quiero que me recuerdes con la sonrisa de ayer)

[Séptima]
No querré moverte. Luces hermoso durmiendo.
(Te llevaré en mi mente así, tan sereno, tranquilo y feliz)

Y la razón es que no podré decirte adiós.

No podré contener llanto, no soportaré el dolor.
Partiré donde el olvido yace junto a aquel fervor
Que tuviste un día al hombre que entregó su corazón.
Porque me sentía amado, porque fuiste la ilusión
Que mantuve siempre viva, pero en ti ya marchitó.
Aunque muera yo por dentro decidido está; me voy.
Lo hago a solas, sin tu beso. Sin el eco de tu voz.
Sólo cual bello silencio tras tu infiel respiración.
Y no volveré a este lecho si la llama se apagó.
Me despido en la memoria, dulces sueños, dulce amor.

noviembre 08, 2008

Tu nombre, y sólo tu nombre...

Tu nombre, y sólo tu nombre,
tan sólo escucharle me vuelve feliz.
Tu nombre, y sólo tu nombre
remonta a mi alma a un sitio sin fin.
Tu nombre, y sólo tu nombre
me llena de dicha ó me hace sufrir.
Tu nombre y sólo tu nombre
es lo único amor, que recuerdo de ti.

Tu nombre, y sólo tu nombre
me puede llevar a un lugar del ayer.
Tu nombre, y sólo tu nombre
me hace recordar lo que es el querer.
Tu nombre, y sólo tu nombre
sin saber quien eras, me vuelve a perder,
indaga en mi cuerpo, corrompe mi ser,
emociona mi vida y no sé por qué,
con la trascendencia grabada en mi piel.