Sólo quisiera compartir que los fines de semana he comprendido. He comprendido al llegar con las maletas a ese pequeño refugio (a pesar de que no fue construido para mi, me albergó desde un principio con los brazos abiertos) que al dar mi suspiro de fatiga al tiempo que me recuesto sobre la cama siempre viene a mi ese pensamiento, esa sensación reconfortante que me da tranquilidad y la paz de saberme a salvo: Estoy en casa.
He comprendido también que mi casa nunca ha sido el lugar donde vivo. Hoy en día (y noche) sé que mi hogar se encuentra entre sus brazos. Ahí, después de los altibajos que provocan los grandes éxitos, las grandes pérdidas y la emoción, he encontrado el único territorio donde pertenezco, donde no soy forastero y puedo ser libre de nuevo.
Gracias JL.
agosto 31, 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
GRACIAS A DIOS Y A LA VIDA POR ESTAR A TU LADO.
Publicar un comentario