No le negarìa
el santo sacramento
justo en el momento
en que me lo pida.
Yo le doy la vida,
cada fiel silencio,
cada tènue aliento...
Yo le adorarìa.
Si ella fuese mìa
nunca yo le dejo
siendo aquel reflejo
de quien le amarìa.
A ella que me mira
le prometo el tiempo
cuanto yo le pienso
y le entregarìa
cada noche tibia
un suspiro atento
que se lleve el viento
toda alegorìa.
Y aunque yo le escriba
y le lleve dentro
todo cuanto siento
serà una mentira
porque es algo incierto;
ella es pensamiento,
y esto, mi agonìa...
marzo 20, 2008
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1 comentario:
hola mi niño
solo pasaba a
checar las bellezas
que escribes,
este poema en si
me gusta mucho y más
porque se su historia
y la sabes plasmar
muy bien en las
palabras.
te quiero mucho
y te admiro
ok?
cuidate niño
bye!
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